Durante la caza la organización Dolphin Project fue testigo de cómo una madre delfín se acurrucó junto con sus crías para evitar ser cazados.

La madre se frotaba con el resto de su familia para consolarlos ante la inminente presencia de los pescadores que desde las cinco de la mañana empezaron con la matanza.

De acuerdo con Dolphin Project, este es el episodio más brutal que se ha visto en los últimos años, eran más de 12 botes buscando manadas de delfines.

Buscaban acorralarlos para poder llevarlos a aguas poco profundas y así poder matarlos, cuatro de ellos nadaron hacía la playa y el resto de la manada los siguió.