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Lupita no creía en el coronavirus, ahora sufre secuelas

Realizaba su vida normal, viajaba y salía como si nada; tras presentar síntomas, la mujer fue internada en un hospital y entonces se dio cuenta de la realidad

NEZAHUALCÓYOTL, Estado de México.

Aunque había escuchado que existía una pandemia que se estaba extendiendo en todo el mundo, Lupita Guzmán creyó que a ella no le pasaría nada y aunque ya se reportaban algunos casos de coronavirus en el país, decidió seguir su vida normal y ahora después de un mes de haberlo enfrentado presenta secuelas y pide a la población se cuide.

“Yo me atreví a viajar y yo sabía que en China había una situación, la verdad es que no la analice solamente lo vi,  no pensé que esto fuera a ser tan fuerte y que nos fuera llegar aquí a nosotros, yo recuerdo que yo de todas formas me fui, me fui varios días a Baja California Sur y ya estando allá vimos la situación estaba difícil y decidimos regresarnos, llegando a casa mis hijas me decían no salgas porque esto esta muy difícil, esto es real y yo pues sí, salí tres ocasiones y me cubrí me puse cubrebocas, pero decía no pasa nada”, recordó.

Sin embargo, el 4 de abril empezó a sentirse mal y el 13 fue necesario internarla en el Hospital del ISSSTE de Zaragoza con un cuadro de neumonía y posible coronavirus.

“Desde que entras ya se empieza a ver, se empiezan a sentir esa energía de la muerte y como todos los enfermos que están es muy tremendo estar ahí”.

De un momento a otro se vio aislada de su familia, en medio de camas con personas entubadas, otras con síntomas de coronavirus y aunque decían que había diferentes áreas ella quedó en medio de los casos de la pandemia del Covid-19 y aunque le hicieron la prueba covid nunca le dieron los resultados ni le informaron a sus hijas cómo se encontraba o que si era positivo.

Y fue un golpe a la realidad, pues entonces empezó a ver que las personas empezaban a morir.

“Yo recuerdo que estaba tratando de ver como era la situación ahí los primeros días y de repente veo que pasan con camillas con un cuerpo envuelto en una bolsa roja, con letras negras y me sorprendí y me enderece un poco la cabeza porque dije es un cuerpo y ha de ser muy normal en un hospital estar viendo eso, yo creo que en ese momento, todavía no creía que iba a ver tantos muertos ahí, entonces comienzo a ver que pasa uno, sabia que era un cuerpo porque estaba la forma de cuerpo y después pasaron no sé ese día como a los 5 minutos otro cuerpo, otro cuerpos yo decía no , porque tantos muertos no puede ser, a mi si me dolió mucho”, añadió.

Recuerda que llegó un momento en que quiso morir, pero el pensar en sus hijas y su mamá la hizo reaccionar y luchar para salir de ahí.

“Es triste muy triste porque estas viendo pasar muchas personas que fallecieron, muchos muertos y cada día decía yo tengo que salir, tengo que salir  de aquí, comía todo lo que me daban, pues tengo que comer sino no me voy a curar y no voy a salir de aquí y no quiero contagiarme de otras enfermedades”.

Lupita no puede olvidar que en el momento más difícil de su vida y en medio de la depresión, una enfermera le preguntó como se encontraba, pues los médicos son insuficientes para atender a todos los pacientes que hay en el hospital. La enfermera al verla triste porque no sabía nada de su familia decidió prestarle su celular y pudiera saber de ellos.

“La familia yo la verdad pensé que me iba a morir y no quiero que mi madre me vea morir aquí que tenga que enterrarme, no quiero, mis hijas, pensé mucho también no puedo yo me imaginé afortunadamente o desafortunadamente me imagine ya que mi familia me estaba enterrando dije no, no  les pudo dar ese dolor, tengo que levantame de aquí y salir bien de aquí”, añadió.

Después de varios días de luchar contra la enfermedad y demostrar ser una guerrera, logró que un médico la diera de alta 11 después de estar internada, pero justo cuando iba a salir, se perdió el documento y podría regresar al hospital, “yo recuerdo que ya estaba viendo para donde iba a correr yo no quería regresar, pensaba que si lo hacia ya no iba a salir viva de ahí”, por lo que su hija tramitó su alta voluntaria.

Aunque sigue en aislamiento en su casa en Nezahualcóyotl, Lupita quiere contar su historia para que las personas tomen conciencia del riesgo que existe por no respetar el quedarse en casa.

“En algún momento tal vez fui imprudente por eso ahora si comparto esto con todo gusto por si alguien llega a ver esta historia lo crea de verdad y se quiera, y se quiera porque después de que salí del hospital no nada es estar en el hospital tu familia se pone mal, tu familia  se expone allá afuera al estar esperando siete días. Los muertos que yo vi allá adentro nadie me los contó, ese día vi como siete, ya después quise estar dormida de lado para no ver, porque los pasaban frente a mi los entubaban al lado mío en enfrente les ponían el hule que llevan para entregarlos para sacarlos frente a mi, yo la verdad, no quiero de verdad se los digo de corazón que haya más muertos y todo está en nosotros, en cuidarnos y cuidar a nuestra familia”.

Hoy Lupita quien hace apenas unos meses festejó sus 50 años de vida, rodeada de su familia y agradecía a la vida, tiene todavía problemas para respirar, pues podría presentar secuelas, por lo que habrá que realizarle algunos estudios y todavía no puede abrazar a sus seres queridos como ella quisiera.