Seguridad

Mata a sus hijas para que no sufrieran de grandes

Una maestra de primaria de esta ciudad confesó haber matado a sus tres pequeñas hijas, a quienes golpeó con un martillo y después las asfixió.

Martha Teresita “Ch.” dijo ante las autoridades que cometió el crimen para que sus hijas, de 3, 5 y 7 años de edad, respectivamente, no sufrieran cuando crecieran.

“Ella refiere que ya tenía en mente privarlas de la vida. La justificación fue que no quería que cuando fueran grandes sufrieran y el día de ayer tomó la decisión después de encontrarse sola en su domicilio”, informó esta tarde el Procurador de Justicia en el Estado, Martín Godoy.

En entrevista, el funcionario dijo que el crimen se dio en una de las habitaciones del domicilio de la familia.

“Declaró que empezó a jugar con ellas y que tomó la decisión de golpearlas para que perdieran el conocimiento y posteriormente con su bufanda asfixiarlas”, detalló Godoy.

Los cuerpos sin vida fueron encontrados la tarde del lunes en el interior de la casa ubicada en Galeana 84, Col. Infonavit La Colina.

Las investigaciones indican que la mujer vivía con sus hijas y esposo, quien por laborar como ferrocarrilero se ausentaba con frecuencia.

La madre tenía estudios de licenciatura en Educación Primaria y en Odontología, por la Normal Urbana “Profesor Jesús Romero Flores” y por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, respectivamente.

Como maestra, obtuvo en 1998 la cédula 2700068 y se desempeñaba en la primaria “Isaac Arriaga” de esta ciudad, la cual tiene una población de 356 alumnos divididos en 14 grupos.

Al parecer, Martha Teresita estaba agremiada a la Sección 18 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

El Procurador dijo esta tarde que en las primeras valoraciones, la docente no presentó ningún trastorno mental.

“Se le tomó su declaración y ella estaba consiente, congruente, ubicada en tiempo, en lugar. Se encontraba bien, fue concatenando cada uno de los hechos que fue realizando”, explicó.

De acuerdo con el funcionario, la detenida será puesta a disposición de los tribunales en las próximas horas por el delito de homicidio calificado.

Era bipolar la maestra que mató a hijas
La maestra que confesó haber dado muerte a sus tres pequeñas hijas el pasado lunes en Morelia fue diagnosticada en 2013 con problemas de bipolaridad.

Un ex directivo de la Escuela Primaria Isaac Arriaga, donde Martha Teresita Chávez daba clases, reveló hoy haber conocido el dictamen que fue expedido por el ISSSTE tras una valoración médica a la docente.

“El dictamen médico decía que necesitaba descanso, que estaba tomando un medicamento porque sufría de insomnio y porque la maestra padecía de bipolaridad”, detalló a REFORMA el profesor.

“Ese estudio ella lo llevó porque tenía que justificar unas faltas que tenía. Tenía muchas faltas, entonces se le pidió que llevara la licencia médica o un comprobante médico”.

El entonces director dijo haber retirado de grupo a la maestra para apoyarla en su recuperación.

“Yo la quité del grupo por la situación que tenía. La asigné a otra actividad; yo la tenía en la Biblioteca o como mi asistente en la dirección”, señaló.

Sin embargo, tras un conflicto en el plantel por disputas entre grupos opositores dentro de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), la docente fue reasignada a grupo que fue desconocido por el entonces director.

El pasado lunes, Chávez fue detenida luego de que sus hijas aparecieran asesinadas en una de las habitaciones de la casa donde vivían en la colonia Infonavit La Colina.

En su declaración ministerial, la mujer confesó haberles dado muerte golpeándolas con un martillo y después ahorcándolas con su bufanda.

La maestra dijo ante las autoridades que lo hizo para que sus hijas, de 3, 5 y 7 años de edad, respectivamente, “no sufrieran de grandes en la vida”.

Las investigaciones refieren que el crimen fue cometido en ausencia del esposo, quien por su trabajo como ferrocarrilero pasaba días fuera de casa.

El ex director de la escuela entrevistado hoy, aseguró nunca haber visto un comportamiento anormal en la maestra, quien impartía clases a niños de primero y segundo grado.

“No acabo de entender por qué hizo eso. Yo la conocía bien, conocía a sus niñas; ella quería mucho a sus niñas y las trataba muy bien”, expresó.