Salud

Prueba en malvaviscos con niños revela si son tolerantes al estrés y otros aspectos

En esta a los niños se les da un malvavisco y se les informa que pueden comerlo de inmediato o si esperan un rato cuando no hay nadie presente y así pueden tomar dos.

La verdadera razón por la que la prueba es famosa es porque los investigadores han demostrado que la capacidad de esperar  se puede asociar con resultados positivos en la vida, entre ellos mejor tolerancia al estrés.

El nuevo estudio, publicado en la revista Psychological Science, muestra que los niños pequeños esperarán casi el doble de tiempo para una recompensa si les dicen que su maestro averiguará cuánto tiempo esperaron.

Gail Heyman, profesora de psicología de la Universidad de California en San Diego y autora principal del estudio indicó que la investigación sugiere que además de medir el autocontrol, también se puede medir otra habilidad: la conciencia de lo que otras personas valoran.

“Una de las razones del poder predictivo de las tareas de retraso de la gratificación puede ser que los niños que esperan más, se preocupan más por lo que las personas a su alrededor valoran, o son mejores para entenderlo”.

El experimento en sí

Heyman y sus colegas de UC San Diego y Zhejiang Sci-Tech University llevaron a cabo dos experimentos. Fueron aplicados a 273 niños en edad preescolar en China de 3 a 4 años de edad.

Los investigadores les dijeron a los niños que podían ganar una pequeña recompensa de inmediato o esperar una más grande.

Lo que usaron fue una pegatina de recompensa en uno de los experimentos y una galleta en el otro.

A los niños se les asignó algo denominado “condición de maestro” en la que se les decía que su maestro averiguaría cuánto tiempo esperaban.

Otro fue “condición de pares” en las que un compañero de clase averiguaría cuánto tiempo esperaban, y otra “condición estándar” que no tenía instrucciones especiales.

Los niños esperaron más tanto en las condiciones del maestro como de los compañeros que en la condición estándar.

Los investigadores les dijeron a los niños que podían ganar una pequeña recompensa de inmediato o esperar una más grande. Pixabay.

Los niños de acuerdo a los investigadores deciden cuánto esperar, realizan un análisis de costo-beneficio que tiene en cuenta la posibilidad de obtener una recompensa social en forma de un impulso a su reputación.

“Los niños esperaron más en las condiciones del maestro y los compañeros, aunque nadie les dijo directamente que es bueno esperar más”, dijo Heyman.

Destacó que cree que los niños constantemente están  buscando pistas sobre lo que las personas que los rodean.

Con información de Medical Xpress.